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Historia de Superación de Marcel Puig y Lola Mate, fundadores y socios de LEADER inFOCUS

Una Historia de Superación, conoce nuestro por qué

Queremos que nos conozcas, ésta es nuestra Historia

LEADER inFOCUS es una empresa familiar compuesta por dos socios: Marcel Puig y Lola Maté. Somos una pareja de empresarios, marido y mujer, Marcel Catalán y Lola Madrileña con 3 hijos que lo son todo para nosotros y empresarios entregados a nuestra empresa desde hace 22 años, con una pasión: Ayudar a otros emprendedor@s y empresari@s mayores de 40, a tener un negocio 4.0 que le dé sentido a su vida. Un negocio innovador, que le permita vivir, trabajando en algo que les gusta y a la vez ser feliz.

Es posible que te suene algo “romántico”,  quizá “naif” pero creemos que es lo que hemos hecho nosotros y la clave de que nuestra empresa dure ya 22 años y, precisamente los errores que nos llevaron casi a la quiebra y los aciertos que nos hicieron resurgir, son los conocimientos que queremos transmitir. Los Errores, para evitartelos, ¡por Dios! ¡No queremos hacer sufrir! Pero los aciertos si, que también han sido muchos y porque nuestro éxito está ligado al tuyo, queremos ayudarte en este momento tan complicado, para facilitar tu transformación y enseñarte todo lo que sabemos que funciona y lo que no.

Esta empresa familiar la creamos el siglo pasado y claro, hemos pasado por muchos momentos, buenos y malos, pero hemos sobrevivido a ellos y precisamente por ello porque lo hemos vivido y podemos contarlo, conocemos el sabor agridulce del emprendedor, que precisamente es lo que puedes estar pasando tu. Y porque también sabemos que emprendiendo en algo que te apasiona, se puede ser feliz, queremos compartirlo contigo.

Pero para no tenerte aquí mucho tiempo, yo creo que lo mejor es que sigas leyendo nuestra historia en este post de nuestro blog.

Primeros 10 años, de crecimiento

Vivíamos en Barcelona y acabábamos de tener nuestro segundo hijo Guillermo. Yo trabajaba todo el día y me resultaba difícil conciliar. A su vez Marcel, había vendido su empresa a otra compañía y no estaba contento trabajando para otro así que, empezamos a dar voces y a buscar otra oportunidad para emprender. Puestos a la tarea, no tardamos en Primer acierto: encontrar un producto innovador, nunca visto en España, del que nos enamoramos acorde con mi pasión y claro, nos sobraban excusas, ¡lo dejamos todo!. Dejamos los trabajos que teníamos para emprender. Se trataba del primer catálogo de fotografías en formato digital, con licencia Royalty Free, entonces solo había cámaras con carrete y además de la afición, también era usuaria de fotografías de archivo desde los Dptos de Marketing de varias empresas, Esa pasión fue el detonante para decidirnos a dar el gran paso. Nos Despedimos de nuestros respectivos trabajos empujados por la ilusión de ser libres, no depender de horarios, ni de jefes. Pero sobre todo, por sentir que si seguíamos así nos perdíamos los momentos más importantes de nuestros pequeñines. Teníamos 2 hijos de 1 y 3 años a los que solo veíamos de noche.

En aquel entonces éramos jóvenes (34 años yo y 39 Marcel) y muy inconscientes y … casi todo iba bien. Bueno, ya sabes, los políticos prometiendo cosas que nunca cumplían y robando todo lo que podían y las grandes empresas en las que trabajábamos, pues haciendo de las suyas también, estrujándonos también.

Siguientes 10 años de transformación

Luego empezamos y pronto llegó el primer error, habíamos invertido todo lo que teníamos en un productos que pensábamos que nos quitarían de las manos, pero nadie lo conocía, y no era tan fácil de vender y además no teníamos clientes, tampoco dinero… nos habíamos gastado todo nuestro dinero en comprar un stock que no conseguíamos vender. Primer error: no calculamos bien el tiempo que tardaríamos en empezar a vender, y sobre todo a cobrar, así que sin darnos cuenta, ya empezamos a pedir dinero al banco y claro, quien nos iba a dar dinero sin historia: allí vino nuestra primera hipoteca para nuestro negocio y con ella mil aventuras. El primer aprendizaje fue que antes de comprar stock, debes tener claro el tiempo que puedes tardar en vender,, hacer lo posible por testar la idea y conocer la reacción del mercado al producto y luego si hay demanda, invertir. Segundo Acierto: el dinero lo decidimos invertir en acciones de marketing, asistencia a ferias, (nos permitían generar Base de Datos) luego vinieron mailings, folletos, y catálogos y así empezó el negocio a funcionar. Gran aprendizaje: el marketing es esencial para crear marca, captar clientes y fidelizarlos con oferta de producto.

La verdad es que teníamos mucho empuje, ganas y un producto bueno y novedoso pero sobre todo, además 3er Acierto: negociamos pagar a proveedor, después de vender, así que poco a poco lo empezamos a vender y las ventas crecían y nosotros felices porque nos iba bien, de hecho el crecimiento lo financiaba el proveedor. Al principio trabajábamos desde casa, ¡qué lujo! Pero eso sí, 14h al día. Luego llegaron los empleados, y claro oficinas, horarios, obligaciones, compromisos, viajes. Mas gastos y trabajo, mucho trabajo, eso también.

Durante 10 años, no paramos de crecer y de vivir para nuestro negocio que nos aportaba dinero, también satisfacción del crecimiento, pero mucho estres.  3er error: nuestra vida era solo trabajar, por y para nuestro negocio, se nos olvidó vivir desatendimos la familia y también nuestra relación. Luego vino la crisis y ahí, entonces no teníamos ni tiempo ni dinero y todo se giró.

La crisis nos tocó a nosotros de lleno

Los clientes se “morían” y desaparecían, las ventas bajaban y así nosotros empezamos a sufrir y adecuarnos a las nuevas circunstancias así que al mismo ritmo que nuestro nuestro negocio principal se veía afectado y nuestra relación también. Pero seguimos... aprendimos a re inventarnos probando diferentes aventuras complementarias. Empezamos a producir nosotros, montamos un estudio, salimos al mercado internacional, creamos una red de distribución propia en 40 países, nos aliamos con un socio internacional, Así pasamos 6 años al tran tran...  nada para echar cohetes... hasta que encontramos otra distribución y lo volvemos a hacer. 

Lo volvemos a hacer

Conseguimos otra distribución, la introducimos en el mercado español y la hacemos crecer,Esto nos dura 5 años trabajando duro y cuando otra vez, nos va bien con mucho éxito y cifras potentes que nos permitían vivir bien, nos dice el proveedor que ya no desea tener un distribuidor, quería vender directamente él y que si queríamos seguir, debíamos unirnos a él. Formar parte de su plantilla y trabajar para él

Otra vez, volvemos a caer

Ese momento lo recuerdo como si fuera ayer, porque nos guiamos por el corazón y dejamos a un lado la razón,( estábamos inmersos en una crisis profunda y no era fácil volver a nacer). La verdad es que rechazamos la oferta suculenta y al día siguiente habíamos perdido el 90% de las ventas, la posibilidad de recuperar los clientes y lo peor, entramos en crisis económica y la ruptura de nuestro matrimonio. (pero no te preocupes... no se rompió del todo). 4to error: habíamos concentrado el 90% de las ventas en un proveedor, y claro... sucedió, lo que tenía que suceder. 

Se nos había acabado la ilusión y con todo ello Marcel decidió emprender un nuevo negocio separado de mí, dedicado a la Impresión 3D y yo, entro en una depresión de la que tardo un año en salir.

Marcel sin embargo empieza a descubrir lo que es el mundo de la Fabricación Aditiva (grandes oportunidades para todo el mundo), un mundo nuevo por descubrir,  la gran revolución que va a representar para todo el mundo, en especial para las grandes empresas, pero se da cuenta de que a pesar de haber conseguido grandes casos de éxito, de estar en la cresta de la ola tecnológica, de ser referente, se da cuenta de que tampoco así es feliz. Dedica 3h a desplazamientos hasta la fábrica,contratos millonarios que se posponen, decisiones que se alargan en el tiempo, burocracia infinita, impagos de clientes, normativas exigentes... y piensa ¿para cuando ser feliz?

y ahora qué, y ... ¿realmente para qué?

Fue después de varios años, cuando nos empezamos a preguntar ¿Para qué trabajábamos tanto? ¿De verdad éramos libres o rehenes de un proveedor? ¿Cuál era el verdadero sentido de todo nuestro esfuerzo si solo trabajamos y nos olvidamos de ser feliz?

La verdad es que cuando te pones a trabajar tan duro, te dejas llevar y no te haces demasiadas preguntas y cuando te va mal es normal buscar culpables. Empezando por uno mismo, luego los demás. Afortunadamente hace un par de años decidimos formarnos en Coaching y convertirnos en Expertos en Desarrollo Personal y Profesional y poco a poco nos entendemos nosotros y empezamos a entender a los demás.

Realmente los tiempos han cambiado y si hay algún culpable ese es Internet ha puesto el mundo patas arriba y nosotros no éramos ni somos responsables de lo que pasa, igual que tú tampoco.

Para lo más importante que podíamos hacer:

Así fue cómo decidimos volver como pareja y dar un giro a nuestra vida, ayudarnos a nosotros, unir la familia y ayudar a otros emprendedores y empresarios a adaptar su negocio al nuevo entorno, a anticiparse a los cambios y a orientar su negocio y su vida. con pasión.

La pasión por lo que haces te dará la fuerza que necesitas para llegar donde te propongas, pasión y tesón. Nosotros estamos aquí porque nos apasiona emprender y ahora hemos decidido volcar todo nuestro aprendizaje en facilitarte el camino a ti con un propósito: ayudarte a encontrar el sentido de tu emprendimiento.

Ahora tenemos 56 y 61 años, mucha experiencia y un gran propósito...

Tenemos un Gran Plan.

Ser referente en España de que se puede trabajar y a la vez ser feliz. y podemos compartir nuestra experiencia para ayudar a las mujeres y hombres mayores de 40 a emprender un negocio 4.0 con innovación, que le dé sentido a su vida, igual que hemos hecho nosotros. Esta vez con nuevas herramientas y modelos de negocio que posibilitan que personas como tú, cualquier persona con voluntad de aprender, viva de su talento con independencia y sea feliz. 


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